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Precios contradictorios en obra: qué son y cómo se tramitan

·8 min lectura·MedicionPro

Dirección facultativa y contratista revisando la descomposición de un precio contradictorio en obra

Ninguna obra sale exactamente como el proyecto. Aparece un terreno que no responde al estudio geotécnico, un refuerzo que nadie previó, una unidad de saneamiento que no está en el cuadro de precios. En ese momento tienes un trabajo que hay que ejecutar y ningún precio de contrato al que agarrarte. Ahí entra el precio contradictorio.

Este artículo explica qué es exactamente un precio contradictorio, cuándo surge, cómo se acuerda y se justifica su descomposición, cómo se documenta para que aguante una revisión, y qué cambia entre la obra pública (con el artículo 242 de la LCSP delante) y la obra privada. Con un ejemplo numérico y los pasos para tramitarlo sin frenar la certificación del resto de la obra.

Qué es un precio contradictorio

Un precio contradictorio es el precio que se fija durante la ejecución para una unidad de obra no prevista en el proyecto —o cuyas características difieren de las contratadas— que resulta necesario ejecutar.

Se llama "contradictorio" porque no figura en el cuadro de precios del contrato. Como no existe un precio de referencia, no se puede certificar sin más: hay que crearlo. Y crearlo no lo decide una parte por su cuenta, sino que se fija de forma contradictoria, es decir, con el acuerdo de las dos partes que tienen intereses opuestos en el importe: la dirección facultativa (que representa a la propiedad y quiere ajustar) y el contratista (que ejecuta y quiere cubrir su coste y margen).

El resultado es un precio nuevo que, una vez aprobado, se comporta como cualquier otra partida del presupuesto: se mide lo ejecutado y se certifica.

Cuándo surge un precio contradictorio

Un contradictorio no es un capricho ni una vía para renegociar lo ya presupuestado. Aparece cuando concurren dos condiciones:

  • La unidad es necesaria para ejecutar correctamente la obra.
  • La unidad no está en el cuadro de precios del contrato, o sus características difieren de forma que el precio contratado no le sirve.

Casos típicos en obra:

  • Una excavación en roca donde el proyecto preveía tierras.
  • Un refuerzo de cimentación no contemplado tras aparecer un relleno antrópico.
  • Una unidad de impermeabilización distinta a la proyectada por exigencia de la dirección.
  • Un entibado o achique no previsto por nivel freático más alto de lo estimado.

Si el trabajo sí está presupuestado y solo cambia la cantidad, eso no es un contradictorio: es medición ordinaria y se certifica a precio de contrato. El contradictorio es específicamente para lo que no tiene precio.

Cómo se acuerda y se justifica: la descomposición

El precio no se pone "a ojo". Se justifica con su descomposición, igual que cualquier precio del proyecto: mano de obra, materiales y maquinaria, más costes indirectos y el mismo porcentaje de gastos generales y beneficio industrial que rige el resto del presupuesto.

La regla de oro: apóyate en los precios elementales y auxiliares que ya usa el proyecto. Si el oficial 1ª está a un precio determinado en el cuadro de precios del contrato, ese mismo precio elemental alimenta el contradictorio. Así el precio nuevo es coherente con el existente y no hay margen para discutir de dónde salen las cifras.

Ejemplo de descomposición de un precio contradictorio

Supón un refuerzo puntual de zapata no previsto, con recrecido de hormigón armado. La descomposición, por m³, podría quedar así:

ConceptoCantidadPrecio elementalImporte
Oficial 1ª ferrallista2,50 h21,00 €/h52,50 €
Peón ordinario3,00 h18,50 €/h55,50 €
Hormigón HA-30 puesto en obra1,05 m³92,00 €/m³96,60 €
Acero corrugado B 500 SD85,00 kg1,15 €/kg97,75 €
Pequeño material y encofrado14,20 €
Coste directo316,55 €
Costes indirectos (3%)9,50 €
Suma326,05 €
Gastos generales + beneficio industrial (19%)61,95 €
Precio contradictorio (por m³)388,00 €

Con la descomposición delante, el precio deja de ser una negociación de sensaciones y pasa a ser una verificación de partidas: la dirección facultativa revisa rendimientos y cantidades, no un número final sin respaldo.

Obra pública vs. obra privada

El concepto es el mismo en cualquier obra; lo que cambia es el marco que obliga a las partes.

AspectoObra públicaObra privada
Norma que aplicaLCSP (Ley 9/2017), art. 242 y régimen de modificación (arts. 203-207)El contrato entre las partes
Quién fija el precioPropuesta del director de obra, acuerdo con el contratista, aprobación del órgano de contrataciónDirección facultativa y contratista, según lo pactado
Si no hay acuerdoEl contratista ejecuta a los precios que fije la Administración, sin perjuicio de reclamarLo que diga el contrato
Cobertura del gastoSuele requerir modificado del contratoAcuerdo entre las partes

En obra pública, la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público regula los precios contradictorios en su artículo 242, para las unidades de obra no previstas o cuyas características difieran de las contratadas. La mecánica: el director de obra propone el precio, se busca el acuerdo con el contratista y la aprobación corresponde al órgano de contratación conforme al régimen de modificación del contrato (arts. 203 a 207 LCSP). Si no hay acuerdo en el importe, el contratista está obligado a ejecutar la unidad a los precios que la Administración fije, sin perjuicio de que pueda reclamar después.

Estos son los criterios generales de la LCSP. El pliego (PCAP) de cada contrato puede detallar el procedimiento —quién propone, plazos, documentación— y prevalece a efectos prácticos. Conviene verificarlo contra el pliego antes de cerrar el precio.

En obra privada no hay un artículo que mande: el marco es el contrato entre promotor y contratista. Ahí conviene pactar por escrito, desde el principio, cómo se resolverán los contradictorios (quién propone precio, qué descomposición se exige, cómo se aprueban), para no acabar discutiéndolo con la obra parada.

Cómo se documenta y se certifica

Un precio contradictorio mal documentado es una discusión aplazada a la liquidación. Lo que tiene que quedar registrado:

  • La descripción de la unidad y por qué es necesaria (libro de órdenes o comunicación escrita a la dirección).
  • La descomposición justificada, con sus precios elementales.
  • El acuerdo: importe unitario, fecha y conformidad de ambas partes.
  • La aprobación según el marco del contrato (modificado, orden de la dirección, etc.).

Una vez aprobado, el precio se comporta como una partida más: se da de alta en el presupuesto del contrato y se certifica a origen junto al resto de la obra. No hace falta abrir una certificación aparte; lo suyo es que la nueva unidad aparezca en la misma relación valorada, con su trazabilidad enlazada, para que la dirección facultativa apruebe con todo a la vista.

El detalle de cómo encaja esto en el flujo mensual de medición y valoración está en la guía de certificaciones de obra paso a paso, y si tu caso es de urbanización o infraestructura, en la guía de certificación de obra civil.

Cómo tramitar un precio contradictorio, paso a paso

  1. Detecta y describe la unidad no prevista, con precisión y por escrito.
  2. Elabora la descomposición justificada, apoyándote en los precios elementales del proyecto.
  3. Acuerda el precio entre dirección facultativa y contratista, dejándolo por escrito.
  4. Tramita la aprobación según el marco del contrato (art. 242 LCSP y modificado en obra pública; lo pactado en privada). Revisa el PCAP.
  5. Da de alta la partida en el presupuesto con su código, unidad y precio acordado.
  6. Certifícala junto al resto, midiendo lo ejecutado a origen, con el acuerdo y la descomposición enlazados.

Cómo lo resuelve MedicionPro

Hacer esto en Excel tiene una trampa: el precio contradictorio acaba en una hoja suelta, la descomposición en otra, el acuerdo en un correo, y cuando la dirección facultativa pide justificar aquella partida rara del mes 4, reconstruirlo lleva media mañana.

Con el software de certificaciones de obra de MedicionPro das de alta la unidad nueva con su precio acordado directamente en el presupuesto del contrato y la certificas como una partida más, sin salir de la obra. El precio contradictorio queda integrado y trazable: la partida, su medición a origen y la certificación en la que entra viven en el mismo sitio. La dirección facultativa revisa la certificación —contradictorios incluidos— y la aprueba o la rechaza con su motivo por email, y cada certificación guarda su estado (borrador → enviada → aprobada) y quién la aprobó. Cuando toca cobrar, generas la factura desde la certificación sin volver a teclear importes, y exportas el PDF profesional sin marca de agua desde el plan Starter. Y da igual si el presupuesto lo creaste dentro o lo importaste en BC3 o Excel: se certifica igual.

Puedes empezar gratis y, en cuanto tengas el presupuesto, dar de alta tu primer contradictorio y certificarlo con toda la traza delante de la dirección de obra.

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